Biggest English browsergame!   |  Own free website with 1 GB free space?
   
 
  Crecimiento Economico

CAPITAL HUMANO, COMPLEMENTARIEDADES FACTORIALES Y CRECIMIENTO ECONÓMICO EN COLOMBIA ·

 


ISBN: 84-689-5244-4

Nº Registro: 05/82641


 

Mario Alberto Gaviria Ríos

Economista, Universidad de Antioquia.

Especialista en política económica, Universidad de Antioquia.

Maestría en ciencias económicas, Universidad Nacional de Colombia.

Profesor Asociado, Universidad Católica Popular del Risaralda

Director grupo de investigación “Crecimiento económico y desarrollo”

 

· Este libro es resultado de procesos de investigación desarrollados en el marco del proyecto “Crecimiento económico regional” del Grupo de investigación “CRECIMIENTO ECONÓMICO Y DESARROLLO” y auspiciados por la Universidad Católica Popular del Risaralda, Colombia


TABLA DE CONTENIDO

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

7

1. LA LITERATURA SOBRE CAPITAL HUMANO Y CRECIMIENTO ECONÓMICO

 

14

2.  LA TEORÍA SOBRE CAPITAL HUMANO Y CRECIMIENTO ECONÓMICO

 

23

 

 

3.  EL CRECIMIENTO ECONÓMICO COLOMBIANO

ENTRE 1950 Y EL 2000

 

43

ALGUNOS HECHOS RELACIONADOS CON ESE CRECIMIENTO

 

43

RESULTADOS DEL ANÁLISIS DE REGRESIÓN

 

55

4.  CONCLUSIONES, CONJETURAS Y REFLEXIONES FINALES

 

65

BIBLIOGRAFIA

71

 

 


 

 

 

TABLA DE CUADROS

 

 

 

Cuadro 1: Colombia, tasas de crecimiento promedio anual (%)

 

44

Cuadro 2: Tasas de crecimiento geométrico del PIB per cápita en dólares de 1990 (%)

 

46

Cuadro 3: Grado de apertura ([exportaciones + importaciones]/PIB)

 

47

Cuadro 4: Colombia, promedio de exportaciones por períodos.

 

49

Cuadro 5: Colombia, escolaridad promedio de la población (años de estudio)

 

50

Cuadro 6: Colombia, tasas de analfabetismo en población mayor de 15 años (%)

 

51

Cuadro 7. Ecuaciones de cointegración.

 

56

Cuadro 8: Algunas estimaciones de la elasticidad del producto al capital fìsico

 

58

Cuadro 9. Modelo de corrección de errores, ecuación de cointegración  2

 

60

 


 

 

 

TABLA DE GRÁFICOS

 

 

 

Gráfico 1: Colombia, análisis de dispersión entre variables.

Dispersión capital humano - PIB per cápita:

 

53

Gráfico 2: análisis impulso-respuesta para el crecimiento económico colombiano.

 

61

Gráfico 3: análisis de descomposición de la varianza del logaritmo del PIB.  

 

62

 


TABLA DE ANEXOS

 

ANEXO A: EL COMPORTAMIENTO DEL MODELO EN EL LARGO PLAZO

 

78

ANEXO B: TEST DICKEY-FULLER AUMENTADO (ADF) PARA EVALUAR PRESENCIA DE RAÍCES UNITARIAS EN LAS SERIES TEMPORALES.

 

91

ANEXO C: PRUEBAS DE COINTEGRACIÓN PARA LAS SERIES LPIB LEXMN LKF LKH

 

93

ANEXO D: PRUEBAS PARA EL MCE

 

95

ANEXO E: ANÁLISIS DE DESCOMPOSICIÓN DE LA VARIANZA DE LPIB.

 

98

ANEXO F: PRUEBA DE CAUSALIDAD DE GRANGER

 

99

ANEXO G: PRUEBAS ASOCIADAS A LA REGRESIÓN DE COINTEGRACIÓN 3

 

100

ANEXO H: BASE DE DATOS

 

104

 

 


CAPITAL HUMANO, COMPLEMENTARIEDADES FACTORIALES Y CRECIMIENTO ECONÓMICO EN COLOMBIA

 

 

RESUMEN

 

 

Aunque la teoría reconoce la importancia de la acumulación de capital humano en la explicación del crecimiento económico, la evidencia empírica nacional e internacional resulta poco robusta.  Ello se puede explicar  a partir de la  idea de las complementariedades factoriales, que supone una interacción entre la acumulación de capital humano y el cambio técnico al momento de determinar la dinámica del crecimiento económico, de manera que no es posible medir cuál es su verdadera contribución sin considerar dicha interacción.

 

Partiendo de esa idea en este trabajo se estima la contribución de la acumulación del capital humano al crecimiento económico colombiano, estableciendo para ello ¿cuáles han sido las relaciones de complementariedad entre la acumulación de capital humano, el comercio exterior (como una forma de aproximación del cambio técnico) y el crecimiento económico en Colombia, durante 1950 – 2000?

 

En procura de ello se parte del enfoque de crecimiento endógeno de Robert Lucas, que plantea la existencia de externalidades a partir de la acumulación de capital humano, las cuales refuerzan la productividad del capital físico y hacen crecer la economía en forma sostenida.  El modelo de Lucas se complementa al asociar el progreso tecnológico con las interacciones que se producen entre la acumulación de capital humano y el comercio exterior. 

 

Para el análisis de las relaciones entre las variables implicadas en el estudio se recurre al método de cointegración en dos etapas de Engle y Granger, que permite estimar de manera conjunta la relación de equilibrio y el comportamiento del sistema fuera del equilibrio.  De esta forma se logran estimaciones de los impactos internos y externos (externalidades) de la acumulación de capital humano sobre el crecimiento económico colombiano, los cuales se muestran poco sensibles a la incorporación de nuevas variables en la ecuación de cointegración.

 


CAPITAL HUMANO, COMPLEMENTARIEDADES FACTORIALES Y CRECIMIENTO ECONÓMICO EN COLOMBIA

 

 

INTRODUCCIÓN

 

 

La acumulación de capital humano surge de manera recurrente como una característica esencial del crecimiento y el desarrollo económico.  En los estudios recientes en torno a los determinantes del crecimiento económico y de la productividad de la economía, se ha reconocido que las inversiones en capital humano contribuyen con un aporte sustancial que resulta complementario a los aportes provenientes de la inversión en capital fijo.

 

Una alternativa de medición del efecto de la educación, principal fuente de acumulación del capital humano, sobre el desarrollo económico ha sido el cálculo de la tasa interna de retorno de la inversión en capital humano[1], tomando esta última como aproximación de su contribución al crecimiento.  Los modelos desarrollados en tal dirección parten del estudio pionero de Jacob Mincer, en el que se establece como metodología de cálculo la estimación de funciones de ingreso laboral.

 

En el concierto nacional, los hallazgos de estudios sobre el tema indican que las tasas de retorno de la educación han seguido una trayectoria decreciente.  En el trabajo de Tenjo (1993), sobre la rentabilidad privada de la educación durante 1976–1989, se encuentra evidencia sobre un deterioro sostenido de las tasas de rendimiento durante el período analizado. 

Núñez y Sánchez (1998) realizan un análisis sobre los determinantes y evolución de la educación y los salarios relativos en Colombia durante 1976 y 1995.  A través de la estimación econométrica de ecuaciones salariales, obtienen los valores de la tasa interna de retorno de la educación y de los premios educativos para diferentes años de escolaridad.  Encuentran evidencia empírica de un deterioro en la tasa de retorno de la educación desde comienzos de la década de los ochenta, al tiempo que se presenta un importante aumento del premio por educación superior y un deterioro del premio a la educación secundaria terminada.

 

Finalmente, el trabajo de Chaves Castro y Arias Gómez (2002) aporta estimaciones de la tasa de rendimiento de la educación en hombres y mujeres, para 1991, 1999 y 2000, en las que no son claros los resultados pues si bien esa tasa mostró un deterioro sostenido en el caso de las mujeres, en los hombres el comportamiento fue contrario.

 

Aunque parte de la explicación posiblemente se encuentra en las deficiencias de nuestros sistemas de educación; acá se quiere destacar la dificultad generada por el hecho que algunas actividades complementarias a la acumulación de capital humano no se han desarrollado en forma suficiente.  En concreto, el cambio técnico y la reestructuración productiva que ello supone no han sido suficientes, generándose por tanto una baja demanda de educación y capital humano y una limitada tasa interna de retorno a estos esfuerzos de acumulación.

 

En otro sentido, la evidencia empírica revela una correlación parcial poco robusta entre capital humano, medido a través de variables educativas, y crecimiento económico.  En el trabajo de Posada (1993), se encuentra un efecto pequeño pero no despreciable de la tasa de aumento del capital humano, medido a través de la población matriculada en secundaria y universidad, sobre el ritmo de crecimiento del producto colombiano.  Dado un coeficiente estimado de 0.2 y una tasa promedio de aumento del capital humano del 7.8% entre 1944 y 1988, se concluye que el aporte del capital humano al crecimiento del producto en ese período fue aproximadamente 1.6% por año.

 

Sin embargo, como lo advierte Posada (1993), la elasticidad estimada del producto al capital humano presentó una oscilación entre 0.12 y 0.2, según el subperíodo muestral seleccionado para el análisis, aunque siempre se mostró significativa, lo cual evidencia resultados poco robustos en el cálculo de la correlación parcial entre estas variables.

 

Por su parte Cárdenas (1994), aunque incorpora en su análisis diferentes medidas de educación y acumulación de capital humano (analfabetismo, cobertura de educación primaria y secundaria, número promedio de años de escolaridad de la población mayor de 5 años), encuentra una clara relación positiva entre las variables de educación de la población y el crecimiento económico colombiano.

 

No obstante, esos resultados se muestran sensibles a pequeñas variaciones en la selección de los indicadores incluidos en las distintas ecuaciones estimadas.  Para probar la sensibilidad de sus resultados, Cárdenas utiliza una variante del análisis de límite extremo de Leamer[2] y encuentra que, si bien la razón de analfabetismo ofrece unos resultados sólidos, no ocurre lo mismo con las demás variables de capital humano, las cuales arrojan estimaciones no consistentes en las distintas corridas econométricas.

 

La situación anterior esta evidenciando que la oferta de capital humano no es la historia completa de su contribución al crecimiento económico.  La demanda de este capital es igualmente importante.  Es decir, el capital humano de la población interactúa  con otros factores de la producción, de manera que no es posible medir cuál es su verdadera contribución sin considerar dicha interacción.  Atendiendo a esta sugerencia, y con base en la idea de las complementariedades factoriales, se estima esa contribución asumiendo que la acumulación de capital humano interactúa con el cambio técnico al momento de determinar la dinámica del crecimiento económico.  Este supuesto es coherente con el planteamiento teórico del aprendizaje en el sitio de trabajo como una fuente fundamental de cambio técnico.

 

Ahora, como el cambio técnico no es directamente observable, se considera pertinente utilizar variables de comercio exterior para aproximarlo.  Según Robert Lucas, para que se dé el aprendizaje sobre bases sostenidas es necesario que se realicen tareas nuevas en forma continua y, para que esto ocurra en gran escala, la economía debe ser una gran exportadora.  Por lo anterior, lo que se quiere es establecer ¿cuáles han sido las relaciones de complementariedad entre la acumulación de capital humano, el comercio exterior y el crecimiento económico en Colombia, durante 1950 – 2000?  Dada la transformación que en este sentido sufrió de manera reciente la economía colombiana, se considera pertinente hacer uso de variables categóricas que permitan observar la medida en que esa interacción se ha visto fortalecida por el proceso de apertura e internacionalización.

 

El propósito general de este estudio es entonces estimar para el caso colombiano la contribución de la acumulación del capital humano al crecimiento económico, a través de la consideración de sus efectos internos y externos; es decir, incorporando el concepto de complementariedades factoriales en el análisis e interpretación del crecimiento.

 

De manera específica se pretende:

- Establecer las posibles interacciones entre acumulación de capital humano y las variables de comercio exterior colombiano y el impacto que ellas tienen sobre el crecimiento económico del país.

 

- Estimar los impactos externos (externalidades) de la acumulación de capital humano sobre el crecimiento económico colombiano.

 

Como se ha afirmado, es posible hablar de un consenso teórico sobre la contribución determinante del capital humano al crecimiento.  Esto es lo que predice la teoría del capital humano, en donde se señala que la educación aumenta las destrezas cognitivas y otras habilidades que a su vez elevan la productividad del trabajo.  De igual forma, las teorías del crecimiento endógeno plantean que la mayor acumulación de capital humano facilita el progreso tecnológico o, para un país que no está en la frontera tecnológica, acelera la adquisición de capacidad tecnológica.

 

Sin embargo, en lo que se ha observado la evidencia no es robusta debido, y es en parte lo que se intenta mostrar, a que en los diferentes ejercicios de estimación de la relación acumulación de capital humano – crecimiento económico se han dejado de lado las complementariedades factoriales en el proceso productivo.  Este estudio ofrece evidencia más robusta sobre esta relación en el caso colombiano considerando dichas complementariedades; lo cuál es su principal justificación y aporte.

 

De manera adicional, con la exploración de las complementariedades productivas y las consecuentes externalidades que se pueden generar a partir de una dinámica exportadora, se suman elementos a la discusión que sugiere que la contribución del capital humano, y de manera más específica la educación, al crecimiento futuro de la economía colombiana dependerá en gran medida de la capacidad del país para convertirse en un fuerte exportador (Uribe, 1993a).

A nivel metodológico, en el estudio se recurre a un análisis de regresión de dimensión temporal longitudinal, y con el propósito de evitar el problema de posibles regresiones espurias, se verifica la condición de estacionariedad en cada una de las variables implicadas.  Cuando los resultados de las pruebas evidencian la existencia de una raíz unitaria en las variables consideradas, se realizan pruebas complementarias de cointegración por el método de dos etapas de Engle y Granger y mediante el método desarrollado por Johansen.

 

Como se sabe, el procedimiento de Engle y Granger se basa en la imposición de la restricción dada por la ecuación de cointegración sobre el modelo de corrección de errores, lo cual  expresa la introducción del impacto de la relación teórica de equilibrio de largo plazo sobre el modelo dinámico de corto plazo.  Es decir, el procedimiento de Engle y Granger permite producir proyecciones de corto plazo que, al ser consistentes con las de largo plazo derivadas de la teoría económica, proveen una alternativa poderosa a aquellas derivadas del análisis simple de series de tiempo y, además, permite la incorporación clara de la estructura dinámica en las ecuaciones derivadas de la teoría económica.  Posibilita entonces la estimación conjunta de la relación de equilibrio y el comportamiento del sistema fuera del equilibrio.

 

En cuanto a la información utilizada, esta se toma fundamentalmente de la base de datos elaborada por el  Banco de la República y el grupo de estudios sobre crecimiento económico (GRECO) a partir de diferentes fuentes (Producto Interno Bruto, Capital Fijo, Población Económicamente Activa, Exportaciones no tradicionales), y se complementa con los cálculos de la Unidad de Desarrollo Social (UDS) del Departamento Nacional de Planeación, con información censal y de encuesta de hogares producida por el DANE, sobre los años promedio de educación de la población colombiana.

 

Para los propósitos señalados, este informe de investigación está estructurado en cuatro capítulos y una sección de anexos.  En el primer capítulo se hace una revisión amplia de estudios previos relacionados con el actual problema de investigación, tratando de confrontar la congruencia de sus resultados y destacando aquellos aspectos en los cuales la evidencia no es contundente, lo que en últimas justifica nuevos ejercicios como el que acá se desarrolla.

 

En el segundo capítulo se explora la teoría del crecimiento endógeno y sus respuestas a la pregunta central de este estudio, sobre las relaciones de complementariedad entre la acumulación de capital humano, el comercio exterior y el crecimiento económico.  En el tercer capítulo se hace una descripción  de algunos hechos del crecimiento económico Colombiano en el período de estudio y se presenta el análisis de los resultados del ejercicio econométrico propuesto.  El cuarto capítulo está dedicado a conclusiones y al avance de algunas conjeturas y reflexiones sobre el significado de los resultados para el diseño de la política  de desarrollo en Colombia.

 

Finalmente, en el anexo A se incluye el desarrollo formal del modelo teórico adoptado, evaluando su comportamiento en el largo plazo y haciendo clara diferencia de las soluciones de mercado y de un planificador central imaginario.  En los demás anexos se presentan los cuadros de salida del procesamiento de la información y la base de datos que se utilizó para los diferentes ejercicios econométricos.

 


1. LA LITERATURA SOBRE CAPITAL HUMANO Y CRECIMIENTO ECONÓMICO

 

 

Durante los últimos años los economistas han dedicado buena parte de su energía a estudiar, a nivel teórico y empírico, los determinantes del crecimiento económico de los países; dinámica que ha influido en los intereses académicos de los investigadores colombianos.  En gran parte de los trabajos que se han realizado se ha considerado la acumulación de capital humano como un determinante clave del crecimiento económico, tanto en países desarrollados como en aquellos en vía de desarrollo.  Algunos estudios recientes en el ámbito internacional (Sacerdoti et. al, 1998; Kim y Kim, 1999; Fernández y Mauro, 2000) recogen evidencia de esta relación estableciendo claras diferencias sobre los factores que intervienen en ella.

 

Sacerdoti et. al (1998) analizan el impacto de la acumulación de capital humano en el crecimiento económico de África Occidental a través del enfoque de la contabilidad del crecimiento.  Los autores consideran que la correlación positiva entre tasas de escolaridad y crecimiento, reportada por los estudios recientes, no puede ser interpretada como una evidencia de la contribución positiva del capital humano a dicho crecimiento, teniendo en cuenta que esa escolaridad ha estado pobremente correlacionada con la acumulación de capital humano.

 

Por lo anterior, consideran dos medidas alternativas de capital humano: el promedio de años de escolaridad de la fuerza de trabajo y el peso del salario como medida de la productividad laboral que resulta de una mayor educación.  Encuentran un impacto poco significativo del capital humano así medido sobre el crecimiento, lo cual atribuyen a la inexistencia en esos países de lo que llaman “un ambiente favorable” para la aplicación productiva del talento desarrollado a través de la educación formal; es decir, en dichos países algunas actividades complementarias a la acumulación de capital humano no se han desarrollado en forma suficiente.

 

Por su parte Kim y Kim (1999) muestran que la educación, combinada con el comercio internacional, puede afectar positivamente y a largo plazo el crecimiento económico.  La educación incrementa la habilidad de los trabajadores para adaptarse a nuevos trabajos; lo cual, sumado al comercio internacional, contribuye para que los trabajadores y la economía se especialicen en sectores con altas tasas de progreso tecnológico.  Al respecto se cita como ejemplo el proceso vivido por las economías del Sudeste Asiático, las cuales experimentaron una orientación hacía  afuera acompañada de fuertes aumentos de la escolaridad de su población, alta movilidad de la población trabajadora y un rápido crecimiento económico.

 

Para evaluar ese papel de la educación, Kim y Kim definen dos tipos de capital humano.  Uno específico, que puede ser acumulado a través de la experiencia en el trabajo y con la ayuda de la educación escolar y sólo puede ser usado en una industria específica.  El otro es general, puede ser acumulado a través de la educación escolar y es la base para la formación específica; es decir; es aquel que facilita la movilidad factorial.

 

Además de encontrar evidencia favorable a su hipótesis, Kim y Kim observan la posibilidad de equilibrios múltiples, incluyendo una situación de trampa de pobreza  con baja educación y bajo crecimiento económico; especialmente cuando la liberalización del comercio se da en un contexto donde el capital humano general es sustancialmente bajo.

 

De otro lado, Fernández y Mauro (2000) estiman el impacto de la acumulación de capital humano en el crecimiento económico de España.  Para ello recurren a una forma ampliada del modelo Solow-Swan alternativa a la propuesta por Mankiw, Romer y Weil (1992), en tanto el índice de capital humano utilizado en el estudio aparece como un factor multiplicado al número de trabajadores y, en consecuencia, la tasa de crecimiento de este capital es ponderada por la participación del trabajo en el producto de la economía española.  De esta forma, a través de un análisis de contabilidad del crecimiento, se encuentra que entre 1978 y 1997 cerca de una tercera parte del crecimiento de esa economía puede ser atribuido a la acumulación de capital humano.

 

Entre los trabajos realizados en Colombia y orientados a la evaluación del capital humano como determinante del crecimiento económico se destaca el de Uribe (1993a), que profundiza en el análisis de la relación entre educación y crecimiento a partir de estudios de corte transversal para países.  De manera específica, trata de encontrar explicaciones a los resultados de un estudio anterior (1993b) en el que observó, como hecho sorprendente, que la inversión en capital humano representada por los años de educación de la fuerza laboral observa un efecto directo sobre el crecimiento de países con niveles de desarrollo superior o inferior al colombiano, pero estadísticamente nulo para el grupo de países que en 1960 tenían un nivel de desarrollo similar al nuestro[3]. 

 

Basado en la idea de complementariedades productivas, Uribe evalúa dos de las que parecen relevantes para entender el mecanismo a través del cuál la inversión en recursos humanos puede afectar al crecimiento.  La primera es la complementariedad entre capital físico y capital humano; y la segunda es aquella existente entre la educación y el llamado cambio técnico, para el que se utiliza como una de las variables proxy a las exportaciones.  El modelo estimado ofrece evidencia a favor de una sustituibilidad productiva entre la inversión en capital físico y la acumulación de capital humano.

 

De otro lado, los resultados econométricos sugieren que, efectivamente, la acumulación de capital humano interactúa con el cambio técnico y, en consecuencia, su contribución al crecimiento depende de un avance paralelo en la incorporación de tecnología.  En concreto, esos resultados favorecen la hipótesis según la cuál, cuando los países alcanzan niveles de desarrollo similares al de Colombia, el sector exportador (que se supone es el mayor incorporador de cambio técnico)  no puede ser más productivo que el resto de la economía sin utilizar trabajadores relativamente más educados.

 

Otros trabajos son los de Posada (1993), Cárdenas (1994) y González, Guzmán y Pachón (1999).  En Posada (1993) se parte de un  modelo con rendimientos crecientes y capital humano que considera la existencia de externalidades positivas de la acumulación de capital físico y humano, para estimar los determinantes del crecimiento económico colombiano con base en un modelo ARIMA (1,1,3)[4].  Según el mismo, el producto colombiano siguió durante 1944-1988 una evolución parcialmente determinada por su historia reciente y por los “shocks” exógenos aleatorios, donde la cantidad y calidad de su fuerza de trabajo tuvieron alguna incidencia. 

 

Al estimar el impacto directo del capital humano sobre el crecimiento, Posada encuentra un efecto pequeño pero no despreciable de su tasa de aumento, medido a través de la población matriculada en secundaria y universidad, sobre el ritmo de crecimiento del producto colombiano.  Dada una elasticidad del producto al capital humano estimada de 0.2 y una tasa promedio de aumento de este capital del 7.8% entre 1944 y 1988, se concluye que el aporte del capital humano al crecimiento del producto en ese período fue aproximadamente 1.6% por año.

 

Sin embargo, como lo advierte Posada (1993), el coeficiente estimado de la tasa de crecimiento del capital humano presenta una oscilación entre 0.12 y 0.2, según el subperíodo muestral escogido, aunque siempre se muestra significativo; lo cual evidencia estimaciones poco robustas de la correlación parcial entre estas variables. Dichos resultados los relacionó en su momento con el hecho mencionado por Uribe, según lo cual la influencia de la educación en el crecimiento podría ser sensible a la presencia de otros factores de desarrollo que le son complementarios.

 

Por su parte Cárdenas (1994) realiza un trabajo econométrico con datos que comparan los departamentos del país (y no países, como en el caso de Uribe), con lo cual se reduce la incidencia que en los resultados de las estimaciones pueden tener la diversidad de factores culturales, étnicos y políticos, entre otros; prestando especial atención a la influencia del capital humano, la orientación del mercado y las condiciones políticas y sociales sobre el crecimiento.

 

Aunque incorpora en su análisis diferentes medidas de educación y acumulación de capital humano (analfabetismo, cobertura de educación primaria y secundaria, número promedio de años de escolaridad de la población mayor de 5 años), Cárdenas orienta su trabajo a la estimación del impacto directo del capital humano sobre el crecimiento y encuentra una clara relación positiva entre las variables de educación de la población y la dinámica del producto colombiano.

 

No obstante, esos resultados se muestran sensibles a pequeñas variaciones en la selección de los indicadores incluidos en las distintas ecuaciones estimadas.  Para probar la sensibilidad de sus resultados, Cárdenas utiliza una variante del análisis de límite extremo de Leamer y encuentra que si bien la razón de analfabetismo ofrece unos resultados sólidos, no ocurre lo mismo con las demás variables de capital humano, las cuales arrojan estimaciones no consistentes en las distintas corridas econométricas.

 

González, Guzmán y Pachón (1999) realizan una medición para el caso colombiano de los retornos sociales del capital humano, entendidos como el “efecto externo” de que habla Lucas (1988).  Los autores utilizan diferentes grados de calificación (capital humano) de la fuerza de trabajo y, en todos los casos, encuentran evidencia sobre la existencia de externalidades generadas por la acumulación de este capital, las cuales resultan mayores mientras más alto es el nivel de calificación considerado en la estimación.

 

En lo que tiene que ver con la relación entre el parámetro A de la función de producción y las variables de comercio exterior, el estudio reciente de GRECO (2002) ofrece evidencia empírica según la cual, utilizando pruebas de causalidad de Granger, se puede concluir que pudo haber causalidad tanto desde las exportaciones hacía el producto, explicada por sus efectos positivos sobre el parámetro A, como desde el producto hacía las exportaciones, en la medida en que eleva la oferta disponible o produce cambios en las ofertas relativas de factores que modifique